martes, 9 de abril de 2013

Casa Román: Reforma de un baño

Esta entrada recoge algo habitual en casi todas las rehabilitaciones, como es la aparición de imprevistos, y como particular que está diseñada y realizada por su propietario, a su gusto y con su mejor hacer. Es una actuacion que recoge tendencias actuales, como la sustitución de la bañera por plato de ducha y la supresión del bidé, creando un espacio más amplio y agradable.

La vivienda está ubicada en la planta primera de un edificio construido en 1975 y no ha tenido desde entonces intervenciones de mejora en sus instalaciones o revestimientos. Por tanto, la actuación es más que necesaria.

El baño se compone de lavabo con pedestal, inodoro tanque alto, bidé y bañera de asiento, en una superficie bastante reducida

Este es la nueva distribución




Después de la retirada de sanitarios y demoliciones de alicatados y solados aparecen las sorpresas. La bajante general, en el injerto del inodoro del piso superior, constituida de fibrocemento, después de casi cuarenta años de servicio, no ha aguantado más y presenta una perforación en un lateral por donde fugan los fluidos.


Ya se intuía la avería porque había una mancha en el techo.
Al ser un elemento de la red de saneamiento general del edificio, corresponde a la comunidad correr con los gastos de reparación, a través del seguro del edificio.

La segunda sorpresa es esta


Lo que aquí aparece es el conducto de ventilación, también denominado "shunt", que sirve para evacuar el aire viciado o renovarlo, cuando el local carece de ventanas, en este caso del baño. Consta de dos conductos, el denominado auxiliar, que se comunica con el interior de la estancia que ventila a través de una rejilla. Y el conducto colector, que sirve de conducto general donde desembocan los conductos auxiliares y expulsa el aire en la parte superior del edificio, en el tejado. Los conductos auxliares son individuales por vivienda y el conducto colector es único para todas las viviendas que están en una misma vertical.

El conflicto reside en que el conducto colector, que debería estar libre en toda su altura, está ocupado por otro conducto metálico reduciendo la sección útil del mismo y, por lo tanto, la capacidad de realizar su función. Este tubo metálico procede del local comercial, más exactamente de la cocina del bar de la planta baja, y está instalado de manera claramente ilegal.

Después de realizar algunas indagaciones, parece ser que la comunidad de propietarios llegó a un acuerdo con el propietario del local de la planta baja permitiéndole la instalación del tubo a cambio de una compensación económica, sin reparar en los efectos perjudiciales de tal decisión.

El local, para obtener licencia municipal de actividad como bar con cocina, necesita realizar la extracción de los humos a través de un conducto independiente de al menos 250 mm de diámetro que evacúe por encima de la cubierta. Para el dueño del local es mucho más económico colocar el tubo tal como está, que instalar un conducto por la fachada. No obstante, el tubo tiene 150 mm por lo que tampoco cumple los requisitos mínimos legales. 

Esto no tiene una solución que no sea traumática. Lo menos malo es intentar sellar el conducto lo mejor posible, para evitar que se introduzcan en el baño los humos y olores procedentes de la cocina. Y así es como actúa el propietario.

Después de las reparaciones de instalaciones generales continua la obra sustituyendo las partes de los tabiques que están en malas condiciones. Se puede decir que este punto es también un clásico de las rehabilitaciones, en cuanto se retira el revestimiento aparecen fábricas de ladrillo que paradojicamente estaban sujetas por el revestimiento en lugar de lo contrario.
  
Se procede a realizar la instalaciones de fontanería, desagües, tomas de radiador y electricidad.

Román considera una mejora enfoscar las paredes antes de alicatar. Hace un enfoscado maestreado de mortero de cemento consolidando los tabiques, que han sido rozados para alojar las instalaciones, obteniendo una superficie bastante plana que le ayudará a que el alicatado quede perfectamente plano.

El tajo siempre está limpio, barrido, la herramienta ordenada y aplica un método de trabajo muy profesional para quien lo sabe apreciar.

Antes de alicatar recibe el plato de ducha, sobre una base de mortero y ladrillos macizos.

Replantea el alicatado de tal manera que las piezas cortadas queden en el arranque y remate en el techo con pieza entera, que son más visibles. Las últimas piezas que colocará serán precisamente las de la parte inferior.

Para su baño ha elegido piezas de 25 cm de alto y 75 cm de largo, en color blanco y cuero dispuestas en franjas alternas horizontales. Y el suelo es una baldosa de gres también en tonos cuero.



Las franjas recorren todo el zócalo del baño y también la parte superior de la zona de ducha y lavabo. Rompiendo la continuidad de las franjas ha colocado verticalmente una cenefa de gran relieve.


Además ha añadido una pieza blanca serigrafiada con motivos incrustados color gris plata muy sutiles. Se aprecia en la siguiente imagen.


 
El inodoro es de porcelana blanca, lineas rectas, con tapa amortiguada y su parte posterior queda ajustada a la pared ocultando todas las instalaciones y facilitando las labores de limpieza. El bidé ha sido sustituido por un grifo higiénico, lo que le permite tener las mismas prestaciones, más económico y sin ocupar espacio.

El mueble del lavabo y el espejo van a juego en madera natural y lacada, combinando con los colores de los revestimientos cerámicos. El espejo incorpora una lámpara en la parte superior.


El lavabo es de porcelana blanca, también está disponible en vidrio de diversos colores.


La ducha está constituida por un plato de resina poliuretánica, grifería termostática y mampara de vidrio serigrafiada y perfilería cromada



 
La pared del inodoro está compuesta de doble tabique para absorber la estructura y la bajante. Se ha aprovechado esta circunstacia para incorporar dos hornacinas que servirán para colocar utensilios de baño en sus correspondientes repisas. Los cantos se han rematado con guardavivos de acero inoxidable.


Y como detalle curioso que facilita la tecnología led, en la parte superior de las hornacinas ha colocado dos focos que permiten la posibilidad de iluminar en una variada gama de color.



El importe aproximado de los sanitarios, grifería, mampara y radiador toallero es de tres mil euros.

No hay duda de que Román además de trabajar fenomenal tiene buen gusto, enhorabuena.

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